domingo, 24 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (Q - T)



QUENTIN TARANTINO: cinéfilo, escritor, director y defensor del cine más bizarro e iconoclasta. Odiado por la crítica más mostrenca y gafapasta, le citamos aquí por su abierta inclinación al fenómeno que nos ocupa. Aparte de regalarnos con un aluvión de guiños en toda su filmografía, realizó la magistral Jackie Brown (1997), inolvidable carta de amor a nuestra diosa Pam Grier que puso de moda una forma de ver el cine completamente olvidada. Le tenemos ahora recuperando el “Black Western” esclavista de los 70 y aún estamos a la espera de que publique su biblia de “cine de clase B” con un título nada baladí: “Bamboo Gods and Iron Men”.

RUDY RAY MOORE: Cómico, actor, músico y productor que se hizo famoso gracias a sus punzantes y chabacanos textos con los que acompañaba sus actuaciones, sus provocativos discos y sus delirantes películas. La principal dificultad desde nuestra perspectiva hispana es obvia: Rudy Ray Moore es un fenómeno totalmente localista, cuyo estilo, chistes y referencias son particularmente difíciles de trasladar a otras lenguas.  A mediados de los 70, decidió llevar a la pantalla a  Dolemite personaje creado por él, y su particular alter ego vital, una marca de fábrica con la que convivió hasta su fallecimiento. El moderado éxito de esta propuesta (de las peores que se recuerdan en toda la década) le llevó a protagonizar delirantes artefactos como The Human Tornado (1976), Petey Wheatstraw (1977) o  The Disco Godfather (1979). Vindicado por los artistas del hip hop Moore vivió una segunda juventud en los años 90.

SHAFT: Popular detective negro creado en el año 70 por el escritor y guionista Ernest Tidyman, probablemente influido por los cambios sociales que desde unos años antes se estaban produciendo en la sociedad americana. Este personaje seguía las pautas establecidas en el género negro en su vertiente hardboiled y su boom cinematográfico provocó secuelas cinematográficas, televisivas y literarias. En cine y televisión Shaft fue encarnado por el gran Richard Roundtree que supo dar al personaje clase y estilo personal para diferenciarle de otros fumadores portadores de gabardina. Tanto en las películas como en las novelas el personaje fue adquiriendo paralelismos con las aventuras del agente 007 y sucedáneos. Tidyman acabó matando al personaje en su séptima aventura literaria pero el personaje volvió de entre los muertos en un fallido remake dirigido por John Singleton a la mayor gloria del genial Samuel L. Jackson.

TAMARA DOBSON: Actriz y modelo norteamericana convertida en icono del cine blaxploiter gracias a su interpretación de Cleopatra Jones, especie de superagente cool, tan eficiente en cuanto a repartir mamporros como a lucir un vestuario abiertamente fashion, siempre enfrentada a villanas de tendencias ambiguas y peligrosas. Su éxito fue efímero y su filmografía escueta e irrelevante, pero su look a perdurado como uno de los más recordados del cine de los 70. Recomendar especialmente la secuela Cleopatra Jones and the Casino of Gold (1975), un entretenimiento de acción abiertamente kitch y de espíritu comiquero.

BLAXPLOSION: (M - P)



WILLIAM MARSHALL: Excelente actor teatral, de profunda voz y porte aristocrático que dio vida como nadie al príncipe Mamuwalde, un monarca africano vampirizado por el mismísimo Drácula y dueño de una maldición que le acompañó más allá de la tumba. Hablamos lógicamente de Blacula (1972) y Scream Blacula Scream (1973), díptico terrorífico que desafortunadamente no estuvo a la altura de su talla como actor. Reincidió en el black horror en Abby (1994) versión afro de The Exorcist (1973) dirigida por el finado William Girdler. De amplia trayectoria televisiva y en los escenarios teatrales, se recuerda especialmente su brillante composición del mítico Othelo.


NEW WORLD PICTURES: Roger Corman no podía mantenerse ajeno a la fiesta blaxploiter y como productor-distribuidor repartió películas a diestro y siniestro. Incluso propuso a Scorsese reformular Malas Calles y convertir los gangsters italianos en mafiosos negros (si, escucho vuestras risas). Por lo demás, sus producciones dieron protagonismo a actores y actrices de color para animar las plateas de los cines. Por si no están saturados, tengan una buena muestra de sus saludables mezclas: The Big Doll House (1971), Women in Cages (1971), The hardet They come (1972), Night of the Cobra Woman (1972), The Big Bird Cage (1972), The Final Comedown (1972), Savage! (1973), The Woman Hunt (1973), The Arena (1974) y TNT Jackson (1974). Su hermano pequeño Gene,  se mostró más aplicado y nos regaló por su parte auténticas blaxploitation como Cool Breeze (1972, remake de “La jungla de asfalto”), Hitman (1972, versión suburbial del genial “Get Carter”), un par de vehiculos a la mayor gloria de Jim Brown como son  The Slams (1973) y  I escaped from Devil´s island (1974), sin olvidarnos de la enloquecida Darktown Strutters (1975).


OST: Buenas, regulares, malas o peores las películas afroamericanas de los 70 contaron casi siempre con excelentes columnas sonoras, repletas de soul, funk y jazz. Una nueva forma de enfocar la música de cine respaldada por una nómina de músicos impresionante: Isaac Hayes, Curtis Mayfield, Marvin Gaye, Booker T. Jones, James Brown, Bobby Womack, Quincy Jones, Dennis Coffey, Herbie Hancock, J.J. Johnson, Barry White, Willie Hutch, Edwin Starr, Roy Ayers, War, Sonny Terry & Brownie McGhee, Johnny Pate, Taj Mahal, Smoke, Norman Whitfield, Solomon Burke, The Blackbyrds, Manu Dibango, Osibisa, Badder than Evil, Earth, Wind & Fire, The Ohio Players, Gordon Staples, The Last Poets, Aretha Franklin, The Impresions, The Four Tops, Bloodstone… 


GORDON PARKS: Una de las personalidades más importantes de la cultura afroamericana del pasado siglo. Artista multidisplinar (escritor, músico, cineasta...) y luchador incansable de los derechos civiles es sin embargo como fotógrafo donde obtuvo un reconocimiento que superó las barreras raciales. Como el mismo comentaba el tema principal en su obra es la libertad en todos los campos y destacó su admirable maestría al retratar al ser humano en todas sus vertientes. Fue el primer afroamericano en dirigir una película en Hollywood: The Learning Tree (1969), basada en una novela autobiográfica suya. Dos años después realiza Shaft (1971), el filme emblema del movimiento, ocupándose también de su estimable secuela. Fue un cineasta eficiente aunque impersonal, de corta trayectoria aunque singular filmografía. Destacar su desconocido biopic del legendario bluesman “Leadbelly”, un título ciertamente atípico dentro de la blaxploitation.

sábado, 23 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (I - L)



IN THE HEAT OF THE NIGHT: Novela escrita por John Ball y publicada en 1965, que fue llevada con éxito a las pantallas un par de años más tarde por Norman Jewison con Rod Steiger y Sidney Poitier. Este último, el primer actor negro en ganar un Oscar, interpretó al metódico Inspector Tibbs, un detective de color que acudía a una población de Mississippi a investigar un caso de asesinato soportando un sofocante ambiente de corrupción y racismo. En la pantalla Tibbs tuvo un par de películas más y en tinta, Ball alargó las aventuras de este singular agente policía hasta la decena de libros. Sidney Poitier ha sido uno de los actores de color más importantes de la historia del cine. En los 70, y a pesar de su imagen angelical protagonizó y realizó una serie de obras que intentaban dignificar y sublimar el tono populista de las obras blaxploiter. Recordar especialmente el trío de comedias que trabajó con el inefable Bill Cosby.

JIM BROWN: El primer black action hero y la perfecta encarnación del macho afroamericano al gusto Hollywoodiense. Atleta, actor y activista, Brown fue uno de los mejores jugadores de futbol americano. Su salto al cine fue a lo grande en un par de títulos inolvidables donde aparecía como secundario: Rio Conchos (1964) y Doce del Patíbulo (1966). No fue un intérprete de emociones íntimas ni de personajes shakesperianos. Hollywood lo sabía y cuando se hace con sus servicios tan solo busca un tipo duro de armas tomar que ofreciese la alternativa a la extensa calaña de rostro pálidos que dominaban las pantallas. Sus primeros filmes van moldeando su imagen y su presencia se deja notar en obras nada desdeñables como Dark of the sun/The mercenaries (1968). The split (1968), Ice Station Zebra (1968), Riot (1968) o  El Condor (1970). Con Tic-tic-tic (1970) se inicia su reconversión en ídolo negro que será secundada con sus encarnaciones de tipos furiosos llamados Slaughter, Gunn, Hook…Se unió a Williamson y Kelly en Three the hard way (1974), Take a hard ride (1975) y One down two to go (1983), reuniones  del denominado blackpack de desigual fortuna aunque indudable encanto. Poco a poco fue dejando el cine aunque directores tan variopintos como Tim Burton, Oliver Stone, Keenam Ivory Wayans o Spike Lee le fueron recuperando para esporádicas aunque excelentes apariciones.

JIM KELLY: La respuesta negra al filón del cine de artes marciales puesto de moda por el finado Bruce Lee, con el que trabajó en la hoy mítica Enter the Dragon (1974). Deportista todoterreno, Jim Kelly protagonizó varias producciones de bajo presupuesto cuyo máximo reclamo eran los combates y la demostración física de sus grandes habilidades atléticas. Su carrera entró rápidamente en declive, no solo por la decadencia del cine blax sino también por la fuerte personalidad del actor. Las imposiciones que exigía en los rodajes y sus ideas políticas le dieron fama de actor difícil y problemático, lo que perjudicó notoriamente su trayectoria cinematográfica. Abandonó el cine en los primeros 80, pero es recordado por títulos como Black Belt Jones (1975), Black Samurai (1977), Death Dimension (1978) y Hong Kong Connection (1978), aparte de sus pequeñas apariciones en las películas del Black Pack.

LARRY COHEN: Adalid del cine guerrilla y  uno de los nombres más interesantes de la moderna serie B americana. De amplia y desnortada filmografía inició  su trayectoria como director con una serie de vigorosos títulos que deben ser considerados entre lo más interesante del cine afroamericano de la década. Aparte de la extraña e irónica Bone/Housewife/Dial rat for terror (1972), tragicomedia en clave social protagonizada por el gran Yaphet Kotto, Cohen facturó Black Caesar (1972) actualización del viejo clásico de Melvyn Le Roy, Little Caesar (1930), llevándolo a los barrios marginales  pero sin ensalzar a su protagonista, un gangster negro en la línea de Bumpy Johnson o Frank Lucas, que en su ascenso al poder acaba perdiendo el imperio que ha creado. El filme convirtió en estrella a Fred Williamson y generó una rápida y delirante continuación: Hell up in Harlem (1973). En lo 90, actor y director se volvieron a reunir para Original Gangstas (1996), un anacrónico homenaje a las producciones afroamericanas sementeras que recuperaba a algunos de los grandes actores del subgénero (Jim Brown, Ron O´Neal, Richard Roundtree, Pam Grier y Paul Winfield, acompañados por rostros curtidos en la serie B reciente como Robert Foster, Charles Napier y Wings Hauser).

BLAXPLOSION: (E - H)


EMANUELLE NEGRA: La respuesta italiana al erotismo de postal francés que puso de moda la insulsa Sylvia Kristel y el espabilado Just Jaeckin. Laura Gemser encarnó a una fotógrafa freelance de aventuras erótico festiva por medio mundo desentrañando todo tipo de enredos y problemas que iban surgiendo por el camino. Como buena explotation de la época, se dotó al personaje de cierto contenido crítico social con el que dar más enjundia a sus exóticas aventuras y tampoco olvidemos que el color de su piel tenía importancia. Resumiendo, cine erótico en clave soft con clara vocación bande dessinée (al estilo Milo Manara y  Guido Crepax). Emanuelle Negra se paseó por Africa, América, Asía, visitó conventos y cárceles, presentó mondos, se enfrentó a caníbales…Ya saben que en Italia el cine funcionaba de otra manera.


FRED WILLIAMSON: Su look duro y atractivo le convirtió en auténtica estrella de la blaxploitation, trabajando en una veintena títulos a lo largo de toda la década de los setenta, lo que le llevó a conseguir una enorme popularidad entre el público. Ex-jugador profesional de fútbol americano, abandonó la empresa de arquitectura que había montado en Montreal para introducirse en el mundo del cine. Después de un breve paso por la TV, Williamson tuvo la oportunidad de saltar a la gran pantalla ante la fuerte demanda de películas de género protagonizadas por actores de color. Encarnó a pistoleros, maleantes, detectives, espías y cualquier personaje expeditivo que utilizase la violencia como medio (en muchos casos, rebelándose ante el racismo imperante). Además, asumió nuevos retos pasando a escribir, dirigir y producir sus películas convirtiéndole en uno de los escasos actores que pudo continuar trabajando con asiduidad una vez finiquitada la blaxploitation. De su extensa filmografía podemos destacar sus encarnaciones del mafioso Tommy Gibbs, el esclavo rebelde Nigger Charley, el implacable Jesse Crowder o el detective Robert Malone. Sigue en activo para el deleite de sus fervientes seguidores. Puro y mostacho incluido.


PAM GRIER: Indiscutible musa del cine afro de los 70, encarnó como nadie a la heroína de color de la clase trabajadora. Actriz hecha a sí misma, potenció su carrera gracias a su espectaculares curvas previo paso por la revista Playboy. Su filmografía es una perfecta guía de lo major y más bizarro de la blaxploitation: The Big Doll House (1971), Women in Cages (1971), Hit man (1972), The Big Bird Cage (1972), Cool Breeze (1972), Black Mama, White Mama (1973), Scream Blacula Scream (1973), Coffy (1973), The Twilight People (1973), The Arena (1974), Foxy Brown (1974), Sheba, Baby (1975), Bucktown (1975), Friday Foster (1975), Drum (1976) y Greased Lightning (1977). Su major actuación la consiguió en el policíaco Fort Apache, The Bronx (1981), donde encarnaba a una peligrosa yonqui de armas tomar. Ha trabajado a las órdenes de directores tan importantes como Jack Clayton, John Carpenter, Tim Burton y Quentin Tarantino, quien le regaló una maravillosa fan letter conocida por todos: Jackie Brown (1997).


HARLEM: Popular barrio neoyorquino, de importante presencia afroamericana, situado al norte de Manhattan. Foco de la cultura negra fue cuna del denominado “Harlem Renaissance”, un importante movimiento cultural que se desarrolló de manera sorprendente entre los años veinte y treinta del pasado siglo. Lo traemos aquí por ser el paisaje urbano de muchas y conocidas blaxploitation. Aquí va una muestra:   Cotton Comes to Harlem  (1970), Shaft (1971),  Across 110th Street (1972), Come Back, Charleston Blue (1972,) Shaft's Big Score (1972), Superfly (1972),  Black Caesar (1973), Gordon's War (1973), Hell Up in Harlem (1973), Claudine (1974), Aaron Loves Angela (1975)

viernes, 22 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (A - D)


Publicamos en una serie de 7 post el artículo que apareció hace unos meses en el primer número del fanzine argentino "La Coca", bajo el título "Blaxplosion: el ABC del cine afroamericano de los 70". Los veteranos comprobarán que es una versión redux de lo que llevamos publicando desde Diciembre del 2008.


1970. Una serie de películas empiezan a recoger la ebullición cultural y social de la población afroamericana que durante los años 60 promovió sin tapujos la defensa de los derechos, el poder y el orgullo de ser negro. Estos filmes tuvieron una evidente variedad genérica (con predominio del relato de acción urbano), presupuestos medios-bajos (solían ser financiadas por productores independientes aunque posteriormente las comprasen las majors para su distribución), un reconocible Black Star System para satisfacer a los habituales mitómanos y gotas de concienciación social sin pretensiones de sesudos análisis sociopolíticos. No nos engañemos. En muchas ocasiones fue una filtración pop y superficial del movimiento, pero generó una moda, un estilo y un conjunto de obras que dejaron su huella en la retina de los espectadores. Lo que sigue es una particular telaraña en forma de abecedario de actores, actrices, productoras, escritores y músicos que formaron parte de aquello que hoy en día conocemos como Blaxploitation.


AMERICAN INTERNATIONAL PICTURES: Siempre atenta a las exigencias del mercado, la compañía creada en los 50 por Sam Arkoff y James H. Nicholson surtió a los cines con todo tipo de obras de género a lo largo de su trayectoria. En los 70 nos obsequió con algunos de los títulos más recordados de la blaxploitation aparte de contar con su estrella femenina más contundente (la incomparable Pam Grier). Vayan apuntando y no se aburran: Heavy Traffic (1972), The Thing with Two Heads (1972), Slaughter (1972), Black Mama,White Mama (1973), Blacula (1973), Slaughter's Big Rip-Off (1973), Black Caesar (1973), Scream, Blacula, Scream (1973), Coffy (1973), The Mack (1973), Hell Up in Harlem (1973), Bamboo gods and the Iron men (1974), Sugar Hill (1974), Savage Sisters (1974), Truck Turner (1974), Foxy Brown (1974), Abby (1974), Cornbread, Earl and me (1975), Cooley High (1975), Sheba, Baby (1975), Friday Foster (1975), Bucktown (1975), J.D.´s Revenge (1976), The monkey hustle (1976), Youngblood (1978). Para empezar no está nada mal.


BLADE: En 1973, Marv Wolfman y Gene Colan, presentaron a un misterioso cazavampiros negro que se enfrentaba sin ningún tipo de complejos al mismísimo señor de la noche. Su nombre era Blade y el impacto provocado, obligó  a Wolfman otorgarle un papel importante dentro de la serie de comic “La Tumba de Drácula”. Blade se diferenciaba de otros enemigos de Drácula por su actitud chulesca, su tesón a la hora de cazar a los chupasangres, y lógicamente por el distintivo color de su piel. Blade es el perfecto ejemplo de la influencia que a nivel popular iba teniendo la blaxploitation. La década trajo otros ejemplos tan singulares o superiores como: Luke Cage/Power man, las Hijas del Dragón, el Halcón o El Hermano Vudú. Acabada la década de los 70, estos personajes fueron perdiendo presencia en las viñetas.


CHESTER HIMES: Escritor afroamericano, cronista de las desigualdades que sufrían los negros en su país pero crítico con las contradicciones de sus hermanos de raza. Estuvo en prisión y a su salida empieza a escribir obteniendo importante repercusión con sus primeras obras. A finales de los 50, afincado en París, empieza a escribir una serie de populares novelas policíacas que serán conocidas como el ciclo Harlem. En ellas desarrolla las aventuras de un par de policías afroamericanos, Ataud Johnson y Sepulturero Jones, en un Harlem poblado de todo tipo de delincuentes, vividores, estafadores y asesinos. El sexto título de la serie, Cotton comes to Harlem, fue llevado al cine en 1970 por Ossie Davis, y supuso el auténtico pistoletazo de salida del fenómeno al que aquí nos estamos refiriendo. Otras películas que han adaptado su obra son If he hollers, let him go (1968), Come Back, Charleston Blues (1972)  y A Rage in Harlem (1990). Imprescindible conocer sus novelas negras antes de enfrentarse a los thrillers de acción afroamericanos de la década de los 70.


DIMENSION: Compañía independiente creada en 1971 por Lawrence Woolner, quintaesencia del cine de explotación de la época. Uno de sus filones fue el cine afroamericano en todas sus variedades, casi siempre en un peldaño más bajo que sus competidoras AIP y NWP. Los amantes del cine bizarro tienen un auténtico paraíso en su entonado catálogo: Twilight People (1972), Terminal Island (1973), Johnny Tough (1974), Boss Nigger (1975), Brother, Can You Spare a Dime? (1975), Deliver Us From Evil (1975), Dolemite (1975), Lady Cocoa (1975), Dr Black and Mr Hyde (1976), Ebony, Ivory and Jade (1976), The Human Tornado (1976), Black Shampoo (1976), The Bad Bunch (1976), The Muthers (1976), Super Dude (1976).

domingo, 13 de enero de 2013

DJANGO DESENCADENADO (2012)


"A nigger on a horse". Un negro a caballo. Una imagen, una idea, una frase que da pie al nuevo trabajo de Quentin Tarantino. Acercamiento personal al universo del western, desde parámetros poco convencionales y evidentemente cinéfilos (marca de la casa). Segunda jugada de una trilogía bajo el epígrafe "Once upon a time", que funciona más como etiqueta comercial que como evidente obra diseñada. No obstante, en Tarantino "todo es posible" y sus obras están siempre muy calculadas. Con el tiempo el cineasta norteamericano ha alcanzado madurez sobre el engranaje que da vida a su cine y conoce perfectamente todas las cartas. Es un buen tahur, y sus movimientos aunque reconocibles, funcionan. Sin embargo, en esta ocasión la ganancia ha sido menor y la partida establecida no ha ido por los terrenos esperados/deseados.
1.- Lo que cuenta: en el Invierno de 1858, un misterioso y un tanto singular cazaRrecompensas de origen alemán, de nombre King Schultz (magnífico Christopher Waltz) libera a un esclavo negro llamado Django, con el fín de que le ayude a encontrar a tres criminales que anda buscando (y que solo el afroamericano reconocería ya que se le inflingieron una tortura en el pasado). La sociedad de ambos funciona muy bien y provoca algún conflicto en el territorio sureño en el que se mueven. Schultz al conocer la historia de Django acuerda ayudarle a buscar y rescatar a su esposa, que se haya en alguna plantación del Sur....
2.- El estreno de toda película de Quentin Tarantino genera todo tipo de reacciones, lo que invita a considerar como un acertado logro cada una de sus obras (aceptamos que para algunos solo será una operación de marketing). Con Django Desencadenado (2012) ha sucedido lo habitual sin embargo las críticas han sido menos ecuánimes que de costumbre. En mi caso, aún considerándola una película entretenida, considero que tiene un metraje excesivo no justificado (tanto en lo que cuenta  y como se cuenta). En esta ocasión, y creo que por primera vez en la filmografía de su autor, nos encontramos con una película en la que no existe esa secuencia memorable que siempre se recuerda en el cine de Tarantino. El filme tiene buenos momentos y estupendos personajes que conviven con otros bloques donde la historia se detiene sin motivo o bajo pretexto de la lucidez de los diálogos o situaciones que desafortunadamente no acaban de funcionar. Django Desencadenado (2012) es una obra curiosa, pero irregular, con sus esperados estallidos de violencia y humor, también de drama, pero sin la lucidez o el brillo de los mejores filmes de su realizador.
3. - Los dos referentes citados por su autor son el spaguetti western y los menos conocidos ejemplos de género que la blaxploitation aunó en los años 70. La textura visual de la película es netamente setentera un trabajo especialmente logrado por la fotografía de Robert Richardson que se situa entre lo más conseguido del filme. En lo referente a su acercamiento al eurowestern, el resultado es más caprichoso que conseguido, introduciendo personajes, situaciones y especialmente acotaciones musicales para otorgar los evidentes guiños a la galería más erudita de la platea. Un ejemplo claro es la aparición de Franco Nero en la película y el poco ingenioso chiste con el nombre de Django. Tarantino para evitar comparaciones superlativas ha invocado los western de Sergio Corbucci como manual a seguir; sin embargo, en el metraje su poso es practicamente nulo. No considero esto un defecto, Tarantino personaliza su discurso filmico conociendo sus antecedentes pero dotando a su obra de personalidad propia. Su acercamiento al western es diferente, en lo bueno (algo no logrado por otros autores que han jugado con el género) y también en lo malo (su exceso y en ocasiones su atonía).
4.- El elemento racial se va imponiendo en la obra a medida que avanza el metraje. Sin hacer demagogia, la posición del director es clara y hace su particular ajuste de cuentas con una de las heridas sangrantes de la historia americana. El "Black Western" setentero lo tuvo como motivo principal de casi todas sus obras, si bien los resultados fílmicos fueron muy irregulares. El espíritu de Nigger Charley y el ambiente de Mandingo pululan en Django Desencadenado pero Tarantino no se limita a replicarlos sin más. La película adquiere sus mejores momentos cuando entra en las plantaciones y se desarrolla en la llamativa "Candy Land". El enfrentamiento esperado aparece al fin pero el espectador se encuentra un poco huerfano por que no llega a empatizar con los protagonista de la función. La densidad necesaria aparece pero sin la épica o catarsis buscada por su autor. La venganza es un plato demasiado frío que resulta ser ligero y un tanto precocinado.
5.- Un western sin épica o crepúsculo se convierte en juguete inane. El género tiene una claves claras y concisas, jugar con ellas conlleva malas experiencias. La comedia es un mal aliado del cine del oeste de la misma forma que el uso alegórico del mismo o la deconstrucción ideológica originan mutaciones poco frecuentables. Tarantino opta por un territorio intermedio sin la densidad dramática necesaria pero sin caer en la evidente parodia. Sus fogonazos de violencia están más cerca de Hong Kong y Walter Hill que de Italia y sus bastardos westerners. Predomina el elemento freak sobre la lógica del relato, el detalle rebuscado sobre la eficacia del cine B, el aggiornamiento de cara a la galeria sobre la modestia artesanal, la complacencia autoral sobre el riesgo. Todo ello se aprecia en este Django Desencadenado (2012), un southern sin clara denominación de origen, aunque disfrutable si se aceptan sus caprichosas gratuidades.

 

sábado, 12 de enero de 2013

JON & PATTY



Se han ido en poco espacio de tiempo dos debilidades de un servidor. Jon Finch, un actor británico con tanta clase como estilo, y la maravillosa Patty Shepard, actriz norteamericana, afincada en España e icono del fantaterror. Nos vemos en la otra vida.