miércoles, 27 de febrero de 2013

GANJA AND HESS (1973)



Dentro de las películas de terror que el cine afroamericano desarrolló en la década de los 70, Ganja and Hess (1973) era una de sus obras más desconocidas. Su difícil acceso a ella, su estreno casi invisible, el protagonismo de Duane Jones y Marlene Clark la hacían a priori una cult-movie de apetecibles sugerencias. Su rescate reciente, a partir de una copia integra que restituía cerca de media hora cercenada en su versión estrenada, devolvía lustre a una de las más buscadas películas de los aficionados al “Black cinema”. Sin embargo, su visionado nos desvela resultados inesperados aunque poco satisfactorios.

Este filme cuenta la historia del Doctor Hess arqueólogo contaminado de una enfermedad milenaria. Hess fue apuñalado por un extraño mientras estudiaba la antigua civilización africana de Myrthia. Tres cuchilladas: una por Dios Padre, otra por su Hijo y una tercera por el Espíritu Santo. Observamos su tragedia personal al no poder controlar las reacciones impulsivas de su adicción. Asistimos a su envenenada historia de amor fou con la viuda de unos de sus colegas (adicto al suicidio). Y nos desconcertamos con su inesperada reconversión a la luz en forma de cruz desnuda. Un hastío que le lleva a su definitiva sustitución relevado por una especie suprema (la viuda negra asqueada de su condición pero cautivada de los placeres de la nueva carne). 

Suena pretencioso y la película lo desarrolla de esa forma. Bill Gunn, actor, escritor y director dedicado al mundo teatral, utiliza rebuscadas soluciones visuales, momentos oníricos, bloques precognoscitivos, reflexiones en off, trucos de montaje, soluciones de impacto que contenten al espectador erudito (tuvo una calida recepción en Cannes) antes que al público habitual. 

Ganja and Hess (1973) es una obra experimental que se aleja de cualquier vertiente genérica. Se acerca a lo introspectivo antes que a los modos expresivos del cine de horror. Busca el sentido emocional por encima del estimulo terrorífico. Usa la temática vampírica como pretexto para tratar el pecado, la traición, el adulterio, el sentimiento de culpa, la adicción y la religión. También se vertebra la idea de nuestra vinculación con el legado de nuestros ancestros, en este caso maldito y en última instancia, mortal. El lenguaje utilizado es caprichoso y hermético, poblado de imágenes sugerentes y sonoridades, que curiosamente acaban regresando una vez finalizada la proyección.

El resultado desagradó a los productores que no supieron que hacer con semejante criatura. Ellos esperaban una pieza convencional de terro afroamericano y se encontraron con una obra de tesis, confusa y compleja, con incidencia final en la religión y en la liberación sexual a través del sacrificio. Lógicamente,  la película se estrenó remontada y mutilada en salas poco aptas para ella. Como sucede con “Sweet sweetback baadasssss song (1971), este extraño filme vampírico es una pieza trufada de experimentaciones a las que el tiempo no ha tratado bien. Destacar por encima de todo a su duo protagonista: el gran Duane Jones y la magnética Marlene Clark. El resto para completistas o degustadores de piezas envenenadas. 

Un último detalle para comprender su condición de “rare blaxploitation”. A lo largo de los años, el filme tuvo distintas ediciones con diferentes metrajes y diversidad de títulos. Esto dio lugar a confusiones y a considerar la existencia de varias películas cuando la realidad era bien distinta. Ganja and Hess (1973) ha sido restrenada o editada en video con los siguientes títulos: Black Evil, Black Vampire, Blood Couple, Double Possession, Vampires of Harlem y Blackout: the moment of terror.


Lo mejor: su pareja protagonista, su deseo por alejarse de lo habitual y su capacidad de sugerencia.
Lo Peor: su lenguaje narrativo ha envejecido muy mal.

martes, 26 de febrero de 2013

ANTONIO FARGAS AS THE KING*


Antonio Fargas es una de los actores claves del cine afroamericano de los 70. Siempre está allí. Disfrazado, dicharachero, cómico, a veces dramático, vendiendo o robando, poniendo un precio a casi todo. Es el tipo que aunque no quisiéramos, acabaríamos negociando con él. Su rostro es reconocible. Puede intimidar pero terminas confiando en él. Le miras siempre de reojo pero su sonrisa te embriaga. No es una firma acreditada y sin embargo su estilo crea moda. Ha controlado todos los escenarios y siempre ha dejado su huella.Se convirtió en figura reconocible en la pequeña pantalla gracias a sus apariciones en el show televisivo "Starsky & Hutch".  Lo suyo tiene mucha valía por que no protagonizaba películas y sus apariciones eran  pequeños papeles e incluso  algún cameo. Pero a la gente le encantaba y los directores con los que trabajó supieron ver su enorme capacidad actoral y su bis cómica. Y eso ayudó a abrirle las puertas del éxito.

Debutó joven en el mundo del cine con tan solo 14 años encarnando a un yonqui de Harlem en “The Cool World” (1964). De ascendencia indio – puertorriqueña, Fargas se formó como actor teatral  y trabajó en los 60 en los escenarios de los que siempre guarda un gran recuerdo. El boom blaxploiter le encontró por el camino y tras un par de apariciones en sendas películas dirigidas por el padre de Robert Downey Jr., el actor hace un cameo en una producción que como hemos apuntado anteriormente cambió el color de Hollywood. Repasemos algunos de sus logros en este particular Top-Ten.


  • Las noches rojas de Harlem (1971): Algo hierve en el popular barrio neoyorquino. La hija del mafioso Bumpy Jonas ha sido secuestrada. Suena “Soulsville” mientras John Shaft patea Harlem. Nadie sabe nada. Y de repente, aparece Bunky. Gafas negras, gorro negro, apoyado en un coche. El detective le pregunta por Ben Buford, Bunky no sabe nada. Aparecen 20 dolares de la mano de Shaft, y Bunky recita la “biblia” de corrido…Puede que fuese una premonición pero el rol de “informante” se convirtió en una de sus seña de identidad. Apenas un minuto en pantalla y todo el mundo lo recordó.
 
  • Pánico en la calle 110 (1972): Tres asaltantes negros atacan un “piso franco” de la mafia robando una importante cantidad de dinero y asesinando a 7 personas. La policía y la mafia irán tras ellos. Antonio Fargas encarna al conductor del robo que posteriormente recibe una brutal paliza de Anthony Franciosa en un burdel del barrio. Uno de los grandes momentos de este soberbio policiaco donde la tensión racial  estalla. Sin adaptar a Chester Himes, el filme es fiel a su escritura.
 
  • Cleopatra Jones (1973): Una escultural agente especial que lucía sus modelos con el mismo garbo que soltaba patadas o disparaba con indudable tesón a los facinerosos de turno. Un filme con indudable sabor a comic y que respondía irregularmente tanto al John Shaft como al popular 007. Lo mejor de la película se lo llevaba “robaescenas” Fargas, encarnando en esta ocasión a un hampón llamado Doodlebug Simkins, cuya ampulosa muerte es digna de ser glosada en cualquier historia de las crook movies. Su personaje no deja por ello de ser un tipo caricaturesco muy bien interpretado por el actor afroamericano.
 
  • Foxy Brown (1974): En esta vengeance-movie al servicio de la potente Pam Grier, Antonio Fargas encarna al problemático hermano de la protagonista, cuyos deslices dialécticos le cuestan la vida al novio de ella lo que provoca la respuesta de Foxy. Un personaje hecho a la medida de Fargas tan lastimoso y excesivo como el filme lo merece.

 
  • El Jugador (1974): en esta prestigiosa película de Karel Reisz, el actor tuvo un breve papel encarnando a un “pimp”. La leyenda cuenta que fue esta actuación lo que le llevó a su personaje más conocido. Lo que si demuestra, es su amplia versatilidad en cualquier tipo de película. Posteriormente, autores como Louis Malle (“La Pequeña”) y Paul Mazursky (“Próxima parada, Greenvich Village”) contaron con su inestimable presencia.
 
  • Huggy Bear (1975-1979): Sin lugar a dudas, el personaje referencia de Antonio Fargas. El “chivato” de la pareja de polis más canalla que dio la TV de los 70 (Starsky & Hutch) lucía un guardarropa digno de una superstar y se dedicaba a 1001 oficios sin rumbo fijo. Era el único aspecto por el que muchos jóvenes afroamericanos veían la serie y generó su propio merchandising. Los productores se frotaban las manos e intentaron crear un spin-off a partir de un episodio protagonizado exclusivamente por él. La idea no fructificó pero durante cuatro años los hogares de medio mundo disfrutaron de su encantadora presencia. En su versión cinematográfica posterior no le vimos aparecer aunque si aportó su voz al videojuego aparecido en el año 2003. 
 
  • Huckelberry Finn (1975): en este telefilme tuvo oportunidad de encarnar a uno de los personajes más deseados por cualquier actor de color: Jim el esclavo negro que busca su libertad acompañado por el inolvidable personaje de Huckelberry Finn (aquí interpretado por Ron Howard) creado por el gran Mark Twain. Una de las historias más hermosas de la narrativa norteamericana llevada a la pantalla en varias ocasiones.
 
  • Un mundo aparte (1976): en esta popular comedia afroamericana (en realidad, multirracial), centrada en los empleados de un establecimiento de lavado de coches, Fargas encarna al divertido Lindy, un gay bigger-than life, que anima esta insolente película dirigida por Michael Schultz. Repleta de rostros conocidos, las intervenciones de Lindy son disfrutadas por el respetable de la misma manera que sus compañeros de reparto las recibieron en su elaboración. 
 
  • I´m Gonna git you sucka (1988): Pasamos década lo que no quiere decir que “Big Antonio” estuviese parado. Series de TV, películas de todo pelaje, teatro, apariciones televisivas…el actor siguió trabajando de manera constante. A finales de los 80, antes del boom del nuevo cine afroamericano los Wayans orquestan esta parodia-homenaje a la vieja escuela. Fargas interpreta, como no, al inenarrable Fly Guy, un pimp con plataformas imposibles que provoca la hilaridad del barrio. El resto le sigue el juego.
 
  • Todo el mundo odia a Chris (2009): En esta popular sitcom nuestro querido actor interpreta a Doc, el dueño de una tienda que le da trabajo al protagonista. Lógicamente una serie que gira entorno a una familia afroamericana en su vida diaria a principios de los 80 tenía que contar con él. Fargas interpretó también a otro personaje que en Halloween se disfrazaba de….un pimp llamado “Sweet Tooth”. Un breve ejemplo de una de las muchas series televisivas en las que ha dejado su impronta.
*Este artículo apareció publicado en el nº 2  del fanzine argentino "La Coca" - (Noviembre 2012). Aquí  publicamos una versión con ligeras modificaciones.

lunes, 25 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (X - Z)



X-RATED: Hubo pornos como Lialeh (1973) o Tongue (1976) protagonizados por actores de color pero traemos la “maldita” calificación a colación para hablar de Sweet Sweetback´s Baadassss Song (1971) escrita, producida, interpretada y dirigida por Melvin Van Peebles. Esta contundente y arriesgada propuesta imponía un héroe negro enfrentándose al sistema y en constante huida para defender sus ideales y su propia supervivencia. Película surgida al margen de Hollywood, financiada íntegramente por afroamericanos, defendida por el movimiento Black Panther, supuso en su momento un revulsivo dentro del cine de la época. Su discurso le costó la X, pero esta etiqueta jugó a su favor al publicitarla como un gesto racista de las instituciones americanas contra una película cuyo mensaje era incendiario. Pieza perfecta para las sesiones golfas, su escaso presupuesto (rondó entre 50.000 y 100.000 dólares) se vió enormemente recompensado en taquilla (unos 15 millones).

YOUNGBLOOD PRIEST: Indiscutible protagonista de la estupenda Superfly (1972), encarnación chulesca del camello callejero al límite y hastiado, permanece como una de las grandes sensaciones de la blaxploitation. Su director, Gordon Parks Jr. supo captar muy bien el ritmo de la calle gracias al tono realista y casi documental adoptado en muchos momentos. Su banda sonora a cargo del inolvidable Curtis Mayfield es uno de los puntos altos de la música cinematográfica de los 70. Priest fue interpretado por Ron O´Neal, un actor que prefirió los escenarios teatrales por ello su carrera cinematográfica nunca logró despegar lo que evitó convertirle en figura reconocida como Roundtree, Williamson, Brown y cia. Apareció en la tercera parte de las aventuras del inspector Tibbs y le rechazaron para Shaft (1971) por no ser “black enough” (no es broma); encarnó de nuevo a Priest en Superfly TNT (1973), inferior secuela de evidente tono concienciador (más afín a sus ideales personales) que supuso su debut en la dirección; fue uno de los protagonistas de Brothers (1973), drama carcelario con el activismo negro de fondo; y protagonizó a finales de los setenta The Hitter (1979), film de temática boxística que le reunió con la adorable Sheila Frazier, su compañera en la citada Superfly (1972). Youngblood Priest reapareció inesperadamente a finales de los 80 en una tardía secuela vinculada a las modernas hood movies. Sin embargo, O´Neal rechazo volver a interpretar el papel que le dio fama.

Z: Descendemos a los sótanos cinematográficos, a los vertederos fílmicos donde pululan las joyas del cine trash. Aquí también brilla la falta de talento, la desvergüenza hecha celuloide o una mezcla de todo. En lugar de hacer una lista de los peores de la clase les propongo un insólito programa doble para ver en sesión continua y sin molestos anuncios. Comenzamos con Blackenstein (1973), joya torpe de la corona entre las black horror movies con un inenarrable afromonstruo provocando el terror y la risa entre el respetable y atónito público. Y continuamos con la indiscutible y bizarra Black Gestapo (1975), dislocada fábula vigilantista sobre un grupo paramilitar de militantes afroamericano ejerciendo su justicia mafiosa con blancos, negros y todo aquel que se encuentran por el camino. Si pasan la prueba les invito a seguir disfrutando.

BLAXPLOSION: (U - W)



URBAN FILMS: o Hood Movies es una categoría de obras surgida a finales de los 80 y primeros 90, que agrupa a una serie de películas, de diversidad genérica, que tratan aspectos vinculados a la sociedad afroamericana paralelos a la explosión del hip hop, las guerras de bandas, el racismo, la pobreza, la droga y la dificultad de las clases más desfavorecidas a salir de sus prisiones de asfalto. Inaugurada por Dennis Hopper y su apreciable Colors (1988), el fenómeno coincide con el boom de los nuevos cineastas negros. Los títulos más recordados son Boyz in the Hood (1991), New Jack City (1991), Straight out of Brooklyn (1991), Juice (1992) o Menace II Society (1992), sin olvidar las obras que por esos años realiza el incombustible Spike Lee.

VONETA MCGEE: Una de las presencias más adorables y recordadas del cine afroamericano. Si bien no tuvo una carrera muy vinculada a la blaxploitation (término con el que fue muy crítica) si apareció en títulos como Melinda (1972), Hammer (1972). Blacula (1972), Shaft in Africa (1973), Detroit 9000 (1973), Thomasine  & Bushrod (1974) o Brothers (1977). Dos de sus roles más recordados fueron en el eurowestern El Gran Silencio (1968) y en el thriller de Eastwood The Eiger sanction (1975), donde llegaba a ensombrecer a sus compañeros de reparto. Como sucede con frecuencia el cine no fue justo con ella y la relegó a papeles cada vez más residuales, donde siempre demostró su clase y dignidad. La seguimos recordando.

WATTSTAX: Excelente film documental realizado por el recientemente fallecido Mel Stuart, que recoge en imágenes el festival de música desarrollado en 1972 por artistas del sello Stax para conmemorar el séptimo aniversario de los sucesos de Watts. Aparte del excelente documento musical (de los Bar-Kays a Isaac Hayes, pasando por Albert Collins y un incomparable Rufus Thomas), el film recoge reflexiones de la población negra de Los Angeles sobre su situación social, política y religiosa, y se ve aseteado por lúcidos momentos humorísticos del inigualable Richard Prior.

domingo, 24 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (Q - T)



QUENTIN TARANTINO: cinéfilo, escritor, director y defensor del cine más bizarro e iconoclasta. Odiado por la crítica más mostrenca y gafapasta, le citamos aquí por su abierta inclinación al fenómeno que nos ocupa. Aparte de regalarnos con un aluvión de guiños en toda su filmografía, realizó la magistral Jackie Brown (1997), inolvidable carta de amor a nuestra diosa Pam Grier que puso de moda una forma de ver el cine completamente olvidada. Le tenemos ahora recuperando el “Black Western” esclavista de los 70 y aún estamos a la espera de que publique su biblia de “cine de clase B” con un título nada baladí: “Bamboo Gods and Iron Men”.

RUDY RAY MOORE: Cómico, actor, músico y productor que se hizo famoso gracias a sus punzantes y chabacanos textos con los que acompañaba sus actuaciones, sus provocativos discos y sus delirantes películas. La principal dificultad desde nuestra perspectiva hispana es obvia: Rudy Ray Moore es un fenómeno totalmente localista, cuyo estilo, chistes y referencias son particularmente difíciles de trasladar a otras lenguas.  A mediados de los 70, decidió llevar a la pantalla a  Dolemite personaje creado por él, y su particular alter ego vital, una marca de fábrica con la que convivió hasta su fallecimiento. El moderado éxito de esta propuesta (de las peores que se recuerdan en toda la década) le llevó a protagonizar delirantes artefactos como The Human Tornado (1976), Petey Wheatstraw (1977) o  The Disco Godfather (1979). Vindicado por los artistas del hip hop Moore vivió una segunda juventud en los años 90.

SHAFT: Popular detective negro creado en el año 70 por el escritor y guionista Ernest Tidyman, probablemente influido por los cambios sociales que desde unos años antes se estaban produciendo en la sociedad americana. Este personaje seguía las pautas establecidas en el género negro en su vertiente hardboiled y su boom cinematográfico provocó secuelas cinematográficas, televisivas y literarias. En cine y televisión Shaft fue encarnado por el gran Richard Roundtree que supo dar al personaje clase y estilo personal para diferenciarle de otros fumadores portadores de gabardina. Tanto en las películas como en las novelas el personaje fue adquiriendo paralelismos con las aventuras del agente 007 y sucedáneos. Tidyman acabó matando al personaje en su séptima aventura literaria pero el personaje volvió de entre los muertos en un fallido remake dirigido por John Singleton a la mayor gloria del genial Samuel L. Jackson.

TAMARA DOBSON: Actriz y modelo norteamericana convertida en icono del cine blaxploiter gracias a su interpretación de Cleopatra Jones, especie de superagente cool, tan eficiente en cuanto a repartir mamporros como a lucir un vestuario abiertamente fashion, siempre enfrentada a villanas de tendencias ambiguas y peligrosas. Su éxito fue efímero y su filmografía escueta e irrelevante, pero su look a perdurado como uno de los más recordados del cine de los 70. Recomendar especialmente la secuela Cleopatra Jones and the Casino of Gold (1975), un entretenimiento de acción abiertamente kitch y de espíritu comiquero.

BLAXPLOSION: (M - P)



WILLIAM MARSHALL: Excelente actor teatral, de profunda voz y porte aristocrático que dio vida como nadie al príncipe Mamuwalde, un monarca africano vampirizado por el mismísimo Drácula y dueño de una maldición que le acompañó más allá de la tumba. Hablamos lógicamente de Blacula (1972) y Scream Blacula Scream (1973), díptico terrorífico que desafortunadamente no estuvo a la altura de su talla como actor. Reincidió en el black horror en Abby (1994) versión afro de The Exorcist (1973) dirigida por el finado William Girdler. De amplia trayectoria televisiva y en los escenarios teatrales, se recuerda especialmente su brillante composición del mítico Othelo.


NEW WORLD PICTURES: Roger Corman no podía mantenerse ajeno a la fiesta blaxploiter y como productor-distribuidor repartió películas a diestro y siniestro. Incluso propuso a Scorsese reformular Malas Calles y convertir los gangsters italianos en mafiosos negros (si, escucho vuestras risas). Por lo demás, sus producciones dieron protagonismo a actores y actrices de color para animar las plateas de los cines. Por si no están saturados, tengan una buena muestra de sus saludables mezclas: The Big Doll House (1971), Women in Cages (1971), The hardet They come (1972), Night of the Cobra Woman (1972), The Big Bird Cage (1972), The Final Comedown (1972), Savage! (1973), The Woman Hunt (1973), The Arena (1974) y TNT Jackson (1974). Su hermano pequeño Gene,  se mostró más aplicado y nos regaló por su parte auténticas blaxploitation como Cool Breeze (1972, remake de “La jungla de asfalto”), Hitman (1972, versión suburbial del genial “Get Carter”), un par de vehiculos a la mayor gloria de Jim Brown como son  The Slams (1973) y  I escaped from Devil´s island (1974), sin olvidarnos de la enloquecida Darktown Strutters (1975).


OST: Buenas, regulares, malas o peores las películas afroamericanas de los 70 contaron casi siempre con excelentes columnas sonoras, repletas de soul, funk y jazz. Una nueva forma de enfocar la música de cine respaldada por una nómina de músicos impresionante: Isaac Hayes, Curtis Mayfield, Marvin Gaye, Booker T. Jones, James Brown, Bobby Womack, Quincy Jones, Dennis Coffey, Herbie Hancock, J.J. Johnson, Barry White, Willie Hutch, Edwin Starr, Roy Ayers, War, Sonny Terry & Brownie McGhee, Johnny Pate, Taj Mahal, Smoke, Norman Whitfield, Solomon Burke, The Blackbyrds, Manu Dibango, Osibisa, Badder than Evil, Earth, Wind & Fire, The Ohio Players, Gordon Staples, The Last Poets, Aretha Franklin, The Impresions, The Four Tops, Bloodstone… 


GORDON PARKS: Una de las personalidades más importantes de la cultura afroamericana del pasado siglo. Artista multidisplinar (escritor, músico, cineasta...) y luchador incansable de los derechos civiles es sin embargo como fotógrafo donde obtuvo un reconocimiento que superó las barreras raciales. Como el mismo comentaba el tema principal en su obra es la libertad en todos los campos y destacó su admirable maestría al retratar al ser humano en todas sus vertientes. Fue el primer afroamericano en dirigir una película en Hollywood: The Learning Tree (1969), basada en una novela autobiográfica suya. Dos años después realiza Shaft (1971), el filme emblema del movimiento, ocupándose también de su estimable secuela. Fue un cineasta eficiente aunque impersonal, de corta trayectoria aunque singular filmografía. Destacar su desconocido biopic del legendario bluesman “Leadbelly”, un título ciertamente atípico dentro de la blaxploitation.

sábado, 23 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (I - L)



IN THE HEAT OF THE NIGHT: Novela escrita por John Ball y publicada en 1965, que fue llevada con éxito a las pantallas un par de años más tarde por Norman Jewison con Rod Steiger y Sidney Poitier. Este último, el primer actor negro en ganar un Oscar, interpretó al metódico Inspector Tibbs, un detective de color que acudía a una población de Mississippi a investigar un caso de asesinato soportando un sofocante ambiente de corrupción y racismo. En la pantalla Tibbs tuvo un par de películas más y en tinta, Ball alargó las aventuras de este singular agente policía hasta la decena de libros. Sidney Poitier ha sido uno de los actores de color más importantes de la historia del cine. En los 70, y a pesar de su imagen angelical protagonizó y realizó una serie de obras que intentaban dignificar y sublimar el tono populista de las obras blaxploiter. Recordar especialmente el trío de comedias que trabajó con el inefable Bill Cosby.

JIM BROWN: El primer black action hero y la perfecta encarnación del macho afroamericano al gusto Hollywoodiense. Atleta, actor y activista, Brown fue uno de los mejores jugadores de futbol americano. Su salto al cine fue a lo grande en un par de títulos inolvidables donde aparecía como secundario: Rio Conchos (1964) y Doce del Patíbulo (1966). No fue un intérprete de emociones íntimas ni de personajes shakesperianos. Hollywood lo sabía y cuando se hace con sus servicios tan solo busca un tipo duro de armas tomar que ofreciese la alternativa a la extensa calaña de rostro pálidos que dominaban las pantallas. Sus primeros filmes van moldeando su imagen y su presencia se deja notar en obras nada desdeñables como Dark of the sun/The mercenaries (1968). The split (1968), Ice Station Zebra (1968), Riot (1968) o  El Condor (1970). Con Tic-tic-tic (1970) se inicia su reconversión en ídolo negro que será secundada con sus encarnaciones de tipos furiosos llamados Slaughter, Gunn, Hook…Se unió a Williamson y Kelly en Three the hard way (1974), Take a hard ride (1975) y One down two to go (1983), reuniones  del denominado blackpack de desigual fortuna aunque indudable encanto. Poco a poco fue dejando el cine aunque directores tan variopintos como Tim Burton, Oliver Stone, Keenam Ivory Wayans o Spike Lee le fueron recuperando para esporádicas aunque excelentes apariciones.

JIM KELLY: La respuesta negra al filón del cine de artes marciales puesto de moda por el finado Bruce Lee, con el que trabajó en la hoy mítica Enter the Dragon (1974). Deportista todoterreno, Jim Kelly protagonizó varias producciones de bajo presupuesto cuyo máximo reclamo eran los combates y la demostración física de sus grandes habilidades atléticas. Su carrera entró rápidamente en declive, no solo por la decadencia del cine blax sino también por la fuerte personalidad del actor. Las imposiciones que exigía en los rodajes y sus ideas políticas le dieron fama de actor difícil y problemático, lo que perjudicó notoriamente su trayectoria cinematográfica. Abandonó el cine en los primeros 80, pero es recordado por títulos como Black Belt Jones (1975), Black Samurai (1977), Death Dimension (1978) y Hong Kong Connection (1978), aparte de sus pequeñas apariciones en las películas del Black Pack.

LARRY COHEN: Adalid del cine guerrilla y  uno de los nombres más interesantes de la moderna serie B americana. De amplia y desnortada filmografía inició  su trayectoria como director con una serie de vigorosos títulos que deben ser considerados entre lo más interesante del cine afroamericano de la década. Aparte de la extraña e irónica Bone/Housewife/Dial rat for terror (1972), tragicomedia en clave social protagonizada por el gran Yaphet Kotto, Cohen facturó Black Caesar (1972) actualización del viejo clásico de Melvyn Le Roy, Little Caesar (1930), llevándolo a los barrios marginales  pero sin ensalzar a su protagonista, un gangster negro en la línea de Bumpy Johnson o Frank Lucas, que en su ascenso al poder acaba perdiendo el imperio que ha creado. El filme convirtió en estrella a Fred Williamson y generó una rápida y delirante continuación: Hell up in Harlem (1973). En lo 90, actor y director se volvieron a reunir para Original Gangstas (1996), un anacrónico homenaje a las producciones afroamericanas sementeras que recuperaba a algunos de los grandes actores del subgénero (Jim Brown, Ron O´Neal, Richard Roundtree, Pam Grier y Paul Winfield, acompañados por rostros curtidos en la serie B reciente como Robert Foster, Charles Napier y Wings Hauser).

BLAXPLOSION: (E - H)


EMANUELLE NEGRA: La respuesta italiana al erotismo de postal francés que puso de moda la insulsa Sylvia Kristel y el espabilado Just Jaeckin. Laura Gemser encarnó a una fotógrafa freelance de aventuras erótico festiva por medio mundo desentrañando todo tipo de enredos y problemas que iban surgiendo por el camino. Como buena explotation de la época, se dotó al personaje de cierto contenido crítico social con el que dar más enjundia a sus exóticas aventuras y tampoco olvidemos que el color de su piel tenía importancia. Resumiendo, cine erótico en clave soft con clara vocación bande dessinée (al estilo Milo Manara y  Guido Crepax). Emanuelle Negra se paseó por Africa, América, Asía, visitó conventos y cárceles, presentó mondos, se enfrentó a caníbales…Ya saben que en Italia el cine funcionaba de otra manera.


FRED WILLIAMSON: Su look duro y atractivo le convirtió en auténtica estrella de la blaxploitation, trabajando en una veintena títulos a lo largo de toda la década de los setenta, lo que le llevó a conseguir una enorme popularidad entre el público. Ex-jugador profesional de fútbol americano, abandonó la empresa de arquitectura que había montado en Montreal para introducirse en el mundo del cine. Después de un breve paso por la TV, Williamson tuvo la oportunidad de saltar a la gran pantalla ante la fuerte demanda de películas de género protagonizadas por actores de color. Encarnó a pistoleros, maleantes, detectives, espías y cualquier personaje expeditivo que utilizase la violencia como medio (en muchos casos, rebelándose ante el racismo imperante). Además, asumió nuevos retos pasando a escribir, dirigir y producir sus películas convirtiéndole en uno de los escasos actores que pudo continuar trabajando con asiduidad una vez finiquitada la blaxploitation. De su extensa filmografía podemos destacar sus encarnaciones del mafioso Tommy Gibbs, el esclavo rebelde Nigger Charley, el implacable Jesse Crowder o el detective Robert Malone. Sigue en activo para el deleite de sus fervientes seguidores. Puro y mostacho incluido.


PAM GRIER: Indiscutible musa del cine afro de los 70, encarnó como nadie a la heroína de color de la clase trabajadora. Actriz hecha a sí misma, potenció su carrera gracias a su espectaculares curvas previo paso por la revista Playboy. Su filmografía es una perfecta guía de lo major y más bizarro de la blaxploitation: The Big Doll House (1971), Women in Cages (1971), Hit man (1972), The Big Bird Cage (1972), Cool Breeze (1972), Black Mama, White Mama (1973), Scream Blacula Scream (1973), Coffy (1973), The Twilight People (1973), The Arena (1974), Foxy Brown (1974), Sheba, Baby (1975), Bucktown (1975), Friday Foster (1975), Drum (1976) y Greased Lightning (1977). Su major actuación la consiguió en el policíaco Fort Apache, The Bronx (1981), donde encarnaba a una peligrosa yonqui de armas tomar. Ha trabajado a las órdenes de directores tan importantes como Jack Clayton, John Carpenter, Tim Burton y Quentin Tarantino, quien le regaló una maravillosa fan letter conocida por todos: Jackie Brown (1997).


HARLEM: Popular barrio neoyorquino, de importante presencia afroamericana, situado al norte de Manhattan. Foco de la cultura negra fue cuna del denominado “Harlem Renaissance”, un importante movimiento cultural que se desarrolló de manera sorprendente entre los años veinte y treinta del pasado siglo. Lo traemos aquí por ser el paisaje urbano de muchas y conocidas blaxploitation. Aquí va una muestra:   Cotton Comes to Harlem  (1970), Shaft (1971),  Across 110th Street (1972), Come Back, Charleston Blue (1972,) Shaft's Big Score (1972), Superfly (1972),  Black Caesar (1973), Gordon's War (1973), Hell Up in Harlem (1973), Claudine (1974), Aaron Loves Angela (1975)

viernes, 22 de febrero de 2013

BLAXPLOSION: (A - D)


Publicamos en una serie de 7 post el artículo que apareció hace unos meses en el primer número del fanzine argentino "La Coca", bajo el título "Blaxplosion: el ABC del cine afroamericano de los 70". Los veteranos comprobarán que es una versión redux de lo que llevamos publicando desde Diciembre del 2008.


1970. Una serie de películas empiezan a recoger la ebullición cultural y social de la población afroamericana que durante los años 60 promovió sin tapujos la defensa de los derechos, el poder y el orgullo de ser negro. Estos filmes tuvieron una evidente variedad genérica (con predominio del relato de acción urbano), presupuestos medios-bajos (solían ser financiadas por productores independientes aunque posteriormente las comprasen las majors para su distribución), un reconocible Black Star System para satisfacer a los habituales mitómanos y gotas de concienciación social sin pretensiones de sesudos análisis sociopolíticos. No nos engañemos. En muchas ocasiones fue una filtración pop y superficial del movimiento, pero generó una moda, un estilo y un conjunto de obras que dejaron su huella en la retina de los espectadores. Lo que sigue es una particular telaraña en forma de abecedario de actores, actrices, productoras, escritores y músicos que formaron parte de aquello que hoy en día conocemos como Blaxploitation.


AMERICAN INTERNATIONAL PICTURES: Siempre atenta a las exigencias del mercado, la compañía creada en los 50 por Sam Arkoff y James H. Nicholson surtió a los cines con todo tipo de obras de género a lo largo de su trayectoria. En los 70 nos obsequió con algunos de los títulos más recordados de la blaxploitation aparte de contar con su estrella femenina más contundente (la incomparable Pam Grier). Vayan apuntando y no se aburran: Heavy Traffic (1972), The Thing with Two Heads (1972), Slaughter (1972), Black Mama,White Mama (1973), Blacula (1973), Slaughter's Big Rip-Off (1973), Black Caesar (1973), Scream, Blacula, Scream (1973), Coffy (1973), The Mack (1973), Hell Up in Harlem (1973), Bamboo gods and the Iron men (1974), Sugar Hill (1974), Savage Sisters (1974), Truck Turner (1974), Foxy Brown (1974), Abby (1974), Cornbread, Earl and me (1975), Cooley High (1975), Sheba, Baby (1975), Friday Foster (1975), Bucktown (1975), J.D.´s Revenge (1976), The monkey hustle (1976), Youngblood (1978). Para empezar no está nada mal.


BLADE: En 1973, Marv Wolfman y Gene Colan, presentaron a un misterioso cazavampiros negro que se enfrentaba sin ningún tipo de complejos al mismísimo señor de la noche. Su nombre era Blade y el impacto provocado, obligó  a Wolfman otorgarle un papel importante dentro de la serie de comic “La Tumba de Drácula”. Blade se diferenciaba de otros enemigos de Drácula por su actitud chulesca, su tesón a la hora de cazar a los chupasangres, y lógicamente por el distintivo color de su piel. Blade es el perfecto ejemplo de la influencia que a nivel popular iba teniendo la blaxploitation. La década trajo otros ejemplos tan singulares o superiores como: Luke Cage/Power man, las Hijas del Dragón, el Halcón o El Hermano Vudú. Acabada la década de los 70, estos personajes fueron perdiendo presencia en las viñetas.


CHESTER HIMES: Escritor afroamericano, cronista de las desigualdades que sufrían los negros en su país pero crítico con las contradicciones de sus hermanos de raza. Estuvo en prisión y a su salida empieza a escribir obteniendo importante repercusión con sus primeras obras. A finales de los 50, afincado en París, empieza a escribir una serie de populares novelas policíacas que serán conocidas como el ciclo Harlem. En ellas desarrolla las aventuras de un par de policías afroamericanos, Ataud Johnson y Sepulturero Jones, en un Harlem poblado de todo tipo de delincuentes, vividores, estafadores y asesinos. El sexto título de la serie, Cotton comes to Harlem, fue llevado al cine en 1970 por Ossie Davis, y supuso el auténtico pistoletazo de salida del fenómeno al que aquí nos estamos refiriendo. Otras películas que han adaptado su obra son If he hollers, let him go (1968), Come Back, Charleston Blues (1972)  y A Rage in Harlem (1990). Imprescindible conocer sus novelas negras antes de enfrentarse a los thrillers de acción afroamericanos de la década de los 70.


DIMENSION: Compañía independiente creada en 1971 por Lawrence Woolner, quintaesencia del cine de explotación de la época. Uno de sus filones fue el cine afroamericano en todas sus variedades, casi siempre en un peldaño más bajo que sus competidoras AIP y NWP. Los amantes del cine bizarro tienen un auténtico paraíso en su entonado catálogo: Twilight People (1972), Terminal Island (1973), Johnny Tough (1974), Boss Nigger (1975), Brother, Can You Spare a Dime? (1975), Deliver Us From Evil (1975), Dolemite (1975), Lady Cocoa (1975), Dr Black and Mr Hyde (1976), Ebony, Ivory and Jade (1976), The Human Tornado (1976), Black Shampoo (1976), The Bad Bunch (1976), The Muthers (1976), Super Dude (1976).