miércoles, 28 de marzo de 2012

THE DEATHMASTER (1972)


A priori, una propuesta interesante. Un vampiro que controla una comuna hippie indudadeblemente californiana, Robert Quarry en el papel de upiro, reminiscencias mansonianas, toques contraculturales, estética comic, la A.I.P. de por medio....Pero la película no funciona. Ray Danton en su debut tras las cámaras pretende acercar la figura del chupasangres a los fenómenos neomesiánicos de la era de acuario. La idea es interesante, el desarrollo cansino e incluso aburrido.


Varios jovenes caen hechizados por una comuna que promete paz, amor, libertad...sin embargo el gurú de la secta es un peligroso vampiro que solo busca saciar sus ansias de sangre y posiblemente establecer un culto hacia su persona. Un par de improvisados (y algo ridículos) cazavampiros, le harán frente.


Robert Quarry encarnó muy bien al vampiro Yorga en un singular díptico que lograba pese a sus limitaciones lo que muchos habían intentado: situar la amenaza de ultratumba en escenarios contemporáneos manteniendo las señas de identidad pero evitando caer en el ridículo o en la parodia. La amenaza era tratada desde diversos puntos de vista logrando un singular choque entre el escepticismo de la época, la ciencia y la atracción por lo oculto. Como bien cita David Pirie, Yorga sirvió para criticar sibilinamente aspectos de la sociedad USA del momento lo que convertía al diptico en una llamativa propuesta independiente. ("América tiene la clase de vampiros que se merece").


Por razones desconocidas, no se insistió más en el personaje y se optó por esta variación, oportunista pero muy fallida. Primero, por que no se logra nunca la necesaria atmósfera terrorífica. Danton se entretiene con los aspectos anecdóticos de las situaciones que narra pero no consigue crear terror o suspense. De vez en cuando nos regala algún plano logrado, generalmente nocturno, que le sirve para recordarnos que estamos viendo un filme de vampiros. Pero la sucesión de escenas no logra aunque lo ptretenda el climax buscado.


En segundo lugar, por que a excepción de Quarry (aquí llamado Khorda) el resto de personajes carecen de interes y están defendidos por actores de limitada prestancia. El héroe de la función un tal Pico, que parece tener conocimientos de artes marciales y un look indio, parece escapado de las páginas de algún comic marvel de la época pero sin la gracia o el encanto de los terrores de la factoría de las ideas.


Existe un involuntario paralelismo entre Deathmaster (1972) y alguna de las aventuras del Scoobie Doo animado (especialmente en resituar elementos contraculturales y terroríficos en un mismo escenario). Sin embargo, la frescura y el dinamismo de las aventuras de las criaturas de Hanna-Barbera es sustituido por inanes diálogos pretendidamente sesudos y un pétreo sentido del movimiento que afecta a los momentos más activos de la cinta.


¿Que podemos destacar entonces? Especialmente, la llegada del vampiro a las playas y su posterior aparición en la casa, la belleza de la residencia donde mora la secta (vista en otros filmes de la época) y eso sí, su estimable final, único momento realmente válido de la película.

lunes, 26 de marzo de 2012

ERIKA´S HOT SUMMER (1971): THE END



Something´s happening on the way to ....

sábado, 24 de marzo de 2012

ERIKA´S HOT SUMMER (1971)


Poco o nada recuerda (o quiere hacerlo) Erica Gavin sobre esta película (?). Supuestamente, fue contratada para un par de días de rodaje, con un guión o algo parecido, bastante distinto a lo que luego surgió, y que la falta de presupuesto hizo mutar en algo bien diferente. De hecho, las partes en las que la diva meyeriana aparece, poco o nada tienen que ver con el resto.


Elucubremos un poco. Contratamos a la Gavin para rodar algo. Da igual lo que sea. "Vixen" ha sido un éxito y la promoción con su nombre la tenemos asegurada. Rodamos en exteriores. Ella con poca ropa o la vamos desnudando poco a poco. Colocamos a un maromo alto y esbelto para que la haga un poco de compañía, algo de drama personal psicológico (preferiblemente en off para que tenga más calado) y ocultar así, el sentido onanista del artilugio. Pero claro, no hay dinero y con lo rodado solo tenemos para un corto o poco más. Las latas guardan algo de povo mientras pensamos algo. ¡Ya lo tenemos!. Contratamos a una playmate (Merci Montello) para que nos muestre sus encantos, convertimos al maromo (un tal Walt Phillips) en fotógrafo adultero y con problemas existenciales, rodamos algunas escenas en una disco para darle ambiente y cortamos al final con un abrupto plano congelado que le da algo de fuerza a la película (?).


Resumamos. Steve es un fotógrafo con cierta frustración porque no encuentra a la mujer deseada. Mantiene un romance con una de sus modelos de nombre Sherrie pero realmente no le satisface (entendemos en lo emocional). De repente, conoce a Erika, la mujer deseada con la que vive una experiencia paradisiaca que le hace olvidar su anterior relación. Sherrie no dudará en vengarse de la pareja.


Un esperpento inenarrable: 65 minutos de aquí para allá, insertando escenas que no siguen un hilo narrativo y que nos llevan a preguntarnos varias cosas mientras la vemos. ¿es el personaje de la Gavin una fantasía? ¿es real o una figura onírica? ¿a qué se dedican todos ellos? ¿vive Erika realmente en esa playa?¿podemos vivir nosotros allí?... Gary Graver (todo un eXperto en estas lides) dirige, fotografía, monta e improvisa un metraje donde lo pretenciso se da la mano con lo amateur.


Esos planos en plena naturaleza más preocupados por la flora que por el movimiento corpóreo de la Gavin son buena prueba de ello. Una voz en off enlatada va resumiendo lo que piensan nuestros protagonistas aunque a nosotros realmente nos interesa lo que hacen o enseñan. El raccord no existe ni es un elemento aprobado a la hora de realizar esta película (?). De dramatis personae, sentimientos impostados y obsesiones voyeruristas hablamos en otro momento.


Los seguidores de la maravillosa "Vixen" pueden entretenerse un poco pero tampoco esperen demasiado. En estos casos es mejor la utilización del fast-forward aunque la escasa duración del film(?) es lo mejor de la función.


jueves, 22 de marzo de 2012

GOODBYE MR. FUEST


ROBERT FUEST (1927-2012)

Ha fallecido a los 84 años el director británico Robert Fuest, cineasta por el que tenía particular querencia, con una obra irregular aunque pintoresca repleta de títulos fantásticos en los años 70. Curtido en la mítica serie de "los vengadores" (trabajó como diseñador artístico y luego como director de varios episodios), dejó lo mejor de su obra en el magnífico díptico del Doctor Fuest (sus obras más imperecederas gracias al toque decadente y estravagante de su puesta en escena), su polémica adaptación de "El programa Final" (primera novela del ciclo Cornelius que disgustó a Moorcock a pesar de que retrataba bastante bien el universo ideado por el creador del multiverso), un insólito y reivindicable filme satánico de ambiente desértico (La lluvia del diablo) o el que es posiblemente su mejor trabajo, el thriller sesentero "De repente la oscuridad". Preocupado siempre por el aspecto formal de sus obras y los detalles más vinculados a su querencia artística aunque estos chocasen con la coherencia narrativa, Robert Fuest supone un pequeño y particular islote en el cine británico de finales de los 60 y primera mitad de los 70. Como tantos otros, un mercado adverso y los gustos diferentes del público le fueron apartando de la realización. Pintor, publicista, escritor, profesor y cineasta. Descanse en paz.

miércoles, 21 de marzo de 2012

MAX: CAGE


Fue hace una década cuando se editó este magnífico comic dentro de la línea marvel para adultos. Nueva colaboración de Brian Azzarello y un reaparecido Richard Corben (ambos habían ya trabajado en dos trabajos excelentes: Tiempos difíciles para Hellblazer y Banner, una memorable miniserie con Hulk como protagonista). El punto de partida es irrebatible: devolver a los orígenes a un personaje completamente desaprovechado por la casa de las ideas y adaptarlo a la sensibilidad de las nuevas generaciones.


El sello Max era el mejor lugar para hacerlo. Se podría incorporar una historia dura, sin concesiones y que recuperara lo mejor del personaje creado en 1972 por Archie Goodwin y John Romita sr. La matriz elegida por Azarello era la inigualable "Cosecha Roja" de Dashiel Hammett, aquí situada en una zona suburbial poblada por bandas y gangsters y donde la corrupción urbanística ha llegado a límites insospechados. Una víctima inocente, una madre pidiendo justicia, un (anti)héroe que no busca mezclarse pero que acaba en el epicentro de una guerra de bandas y una serie de lugares y tipologías perfectamente reconocibles por el lector.


Cage no viste su blusa amarilla ni su cadena a la cintura ni mucho menos su cinta metálica en la frente. Revestido según el arquetipo propio del hip hop, derrochando chulería y cinismo a raudales, Cage vuelve a las calles remozado como nunca antes (ni después) se ha hecho. Azzarello utiliza perfectamente la jerga callejera y su gusto por las "detective stories" para imprimir al relato un agradecido envoltorio noir que acaba convertido en protagonista de la aventura.


Corben por su parte le imprime la fisicidad necesaria para que el relato impostado no acabe naufragando. Sus excelentes dibujos acaban sorprendiendo en una ficción superheroica a priori alejada de sus intereses. E incluso, cuando la historia ya no da más de sí, el trabajo del ilustrador americano acaba siendo el principal motivo para seguir leyendo las páginas de este memorable comic. Una lástima que no tuviera continuaciones.

miércoles, 14 de marzo de 2012

LUKE CAGE NOIR


Surgido hace cuarenta años en la casa de las ideas (en Junio se cumple precisamente su onomástica), Luke Cage ha sido un personaje demasiado condicionado por la época en que surgió. Creado por Archie Goodwin y John Romita sr., Cage fue una apuesta por llevar a las viñetas una moda que estaba en su plenitud en el momento de su nacimiento. Aunque ya existían héroes afroamericanos, Luke Cage fue el primero en contar con una serie mensual propia.


Power Man supuso en su momento una novedad en el mundo del comic. Era un héroe afroamericano, curtido en las calles, con una clara conciencia racial y social, pasado carcelario y convertido a su pesar en héroe de alquiler, o dicho de otra manera, una forma de unir un cierto caracter mercenario con elementos propios del típico "private eye". Aún así, a Cage le movían siempre razones éticas por encima del dinero y su sentido de la justicia imperaba en todas sus acciones.


Como héroe de alquiler vivió su momento de esplendor en los años 70, en un conjunto de aventuras callejeras, lúdicas y entretenidas, donde la acción se imponía al mensaje aunque este prevaleciese en la mayoría de los casos que investigaba. Otro aspecto destacable, era la galería de personajes secundarios que poblaban la serie lo que otorgaba a la misma una grata sensación de humanidad por encima de las habituales distracciones superheroicas.


La serie tuvo mutaciones, cambios de nombre e incorporaciones destacadas (su agrupación con Puño de Hierro) pero fue languideciendo hasta desaparecer en el número 125. Desde entonces Luke Cage ha sufrido los problemas de desubicación y conceptos editoriales de todo tipo agrupándole con variopintas formaciones sin saber muy bien que camino es el más adecuado para seguir con él.


Sin embargo, hace una década Brian Azzarello y Richard Corben realizaron una estimable miniserie dentro del sello MAX donde Luke Cage protagonizaba una variación de la mítica "Cosecha Roja" de Hammet actualizada por una óptica hip hop que resultaba muy coherente con el pasado barriobajero de Power Man. Buenas críticas pero ninguna prolongación de la misma lo que hizo que Cage volviera a vagabundear por un universo Marvel cada vez más adulto.


Segunda oportunidad: Luke Cage Noir. Un estimable arco argumental dentro de la línea marvel que coloca a sus héroes más relevantes en un escenario pulp (los años 30, dentro de su habitual idea del what if..). Luke Cage Noir coloca al particular personaje en un escenario fascinante: el Harlem de los años 30, poblado por mafiosos y polis corruptos, donde los negros sufren discriminaciones raciales y con claros ecos de la narrativa hardboiled, violenta y austera a partes iguales.


Las bases del personaje son resituadas en este envolvente escenario y su desarrollo provoca estimables resultados. Sin olvidar el significado racial del personaje (aquí casi convertido en una especie de Golem para la población negra), con la banda sonora de la época (el jazz de los años 30, con apariciones de músicos del periodo), Luke Cage Noir vuelve a demostrar que el entramado policíaco y el ambiente callejero son dos vías por las que Luke Cage debería desarrollar desde siempre todas sus aventuras.


El magnífico trabajo de Mike Benson & Adam Glass en los guiones (la cantidad de frases lapidarias arrancan la sonrisa del amante a la novela negra) se ve acompañada por un excelente trabajo a los lapices de Shawn Martinbrough, que oscurece y ennegrece doblemente una historia y un personaje netamente fascinante. Entre muertes, traiciones, gangsters, recuerdos del pasado, cuentas pendientes y pasos en falso se desarrolla este interesante trabajo que esperemos tenga de alguna forma su repercusión en el futuro de un personaje con cuarenta años de desigual historia.